¿Qué es?

El páncreas desempeña un papel muy importante en el proceso
digestivo, produciendo enzimas esenciales en la digestión de la
comida. La otra función del páncreas, que puede describirse como
"control del combustible", es la de producir insulina, que afecta a
las personas con diabetes. Más del 95% de las células del páncreas
son glándulas exocrinas, encargadas de producir jugo pancreático,
que contiene enzimas que desintegran las grasas y las proteínas de
la alimentación para que las sustancias nutritivas puedan ser
absorbidas por el intestino delgado y utilizadas por el organismo
para reparar tejidos o para favorecer el crecimiento.
Unos conductos denominados exocrinos llevan el jugo pancreático al
conducto biliar común y, eventualmente, al intestino delgado. Sólo
un pequeño porcentaje de las células del páncreas son glándulas
endocrinas, dispuestas en pequeños grupos o cúmulos llamados islotes
de Langerhans. Las células de los islotes liberan tres hormonas
(insulina, glucagón y somatostatina) que hacen posible que el cuerpo
metabolice (descomponga y digiera) la comida. También regulan el uso
que el cuerpo hace de la glucosa, que es la fuente de energía para
muchas de las actividades diarias de todas las células.
Cuando el páncreas funciona normalmente, la concentración de glucosa
en sangre varía como respuesta a una extensa variedad de sucesos,
situaciones de estrés o infecciones, pero permanece en sus límites
normales.